Jesucristo es el único ser, por tener naturaleza divina, además de la naturaleza humana que tuvo durante 33 años, que fué al cielo, después de resucitar, y no a un cielo cualquiera, sino al Tercer Cielo, que es el cielo santísimo en donde mora, por ahora, el Dios Padre.En las doctrinas religiosas, católicas, protestantes, y demás, en general, siempre se ha enseñado la milonga pagana y espiritista de decir que los seres humanos irán al cielo, ya sea cuando mueren, o en el tiempo de la Resurrección final. Pero lo cierto es que ese Tercer Cielo es un lugar sagrado y santísimo, absolutamente prohibitivo para el común de los humanos.
Desde siempre los hebreos del antiguo Israel rechazaban esas doctrinas paganas de la inmortalidad del alma, ya que iban en contra de las Escrituras Sagradas.
Fuera del Hijo de Dios, nadie que resucite, ningún ser humano, en el futuro, irá al cielo. Del mismo modo que las personas que experimentaron la resurrección, en el Pasado, durante los tiempos bíblicos, nunca fueron al cielo.
Si hacemos memoria y recordamos los diversos pasajes de resurrecciones que se narran en La Biblia, como el caso de Lázaro, la hija de Jairo, y otros, esas personas que habían muerto, volvieron a la vida, pero no en el cielo, sino aquí en la Tierra. Por eso Lázaro continuó viviendo con su familia, en su casa, y con sus gentes, felizmente, como siempre había hecho, al igual que los demás resucitados.
De la misma manera, cuando llegue el Tiempo Venidero de la Resurrección de los muertos, nadie absolutamente irá al cielo, sino que simplemente, y magníficamente, volverán a la vida, en su entorno natural, que es La Tierra. Los ejemplos de resurrecciones que acontecieron, y que fueron recogidos en la Biblia, lo demuestran claramente.
Pues la misma palabra de "resurrección" significa volver a la vida, siendo uno quien es, y estando en el mismo medio natural en el que vivía, que para los seres humanos es La Tierra. Del latín, resuscitare, de re y suscitare = despertar. Resurrección no significa cambiar de plano ni de dimensión, ni viajar de la tierra al cielo; eso es un disparate, una idea maldita espiritista, y una doctrina apóstata, antibíblica, y anticristiana.
En la siguiente Vida, los seres humanos, aquellos que hayan sido escogidos, seguiremos viviendo en La Tierra. Pues como dijo Jesucristo, "Los mansos, los justos, y los que esperan en Dios Yahweh, heredarán la tierra". Mateo cap 5 vers 5; Salmos cap 37 vers 9; Salmos cap 37 vers 29.
Físicamente, los seres humanos tendrán un aspecto sonrosado, (como los "cerditos") porque estarán rebosantes de salud, bienestar, juventud, y bendición; y además irradiarán una aureola de energía, un brillo especial, un aura de poder y bendición, alrededor de todo su cuerpo, pues son hijos bendecidos de Dios, que han sido transformados por el Espíritu Santo, y en los cuales está presente el Espíritu Santo.
Vamos a poner unos ejemplos sencillos e ilustrativos de ese aura brillante de los hijos de Dios: Acordémonos que cuando Moisés habló con Yahweh en una zarza del Monte Horeb, bajó transfigurado, y la gente veía su cara como si estuviera iluminada.
La misma situación fué experimentada, en otras ocasiones, por Jesucristo, los apóstoles, y otros personajes bíblicos. Por ejemplo, en el día de Pentecostés, el Espíritu Santo descendió sobre las cabezas de los apóstoles, que estaban reunidos, y su forma era como extraordinarias "lenguas de fuego".
En el episodio de barbarie y fanatismo religioso que fué el Apedreamiento de Esteban, todos los que estaban sentados en el "juicio" contra Esteban, vieron la luz de la gloria de Dios reflejarse en su semblante, y vieron que Esteban resplandecía como un ángel."Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel". Hechos 6:15.
En el Reino Venidero de Dios en la Tierra, los seres humanos serán como los ángeles, aseguró Jesucristo, en Lucas cap 20 vers 36; seres humanos de carne y hueso, viviendo en la Tierra, pero al mismo tiempo siendo seres Benditos de Dios. Los seres humanos tendrán un aspecto sonrosado de vitalidad, y un aura brillante de energía; pero nadie irá al Tercer Cielo.


¿Qué opinión tienes del caso de 2Corintios 12, hablando del tercer cielo?
ResponderSuprimir¿Y qué opinas de 2Corintios 5:2 y 1Pedro 1:4, con respecto de habitar en el cielo?
Ya hay escritos bastantes artículos con el tema que dices del cielo, que puedes encontrar en el buscador, o en el Archivo del Blog, como por ejemplo "El tercer cielo", "seréis como ángeles", "los seres humanos vivirán en la tierra", etc...
ResponderSuprimirClaro, ya los he leido. Pero me gustaria si pudieras que me explicaras el contenido de esos textos en especifico. "2Corintios 12:2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.
ResponderSuprimir12:3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe),
12:4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar". "2Corintios 5:1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
5:2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial". "1Pedro 1:4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros". Gracias...
Esos puntos ya han sido tratados en anteriores artículos pero intentaré resumirlos:
ResponderSuprimir2ª Corintios 12:2. Pablo escribe acerca de una situación extraordinaria que él mismo ha experimentado, que ha sido llevado al tercer cielo, pero parece ser que en forma de visión, o en una especie de viaje astral o espiritual, sobrenatural, o incluso tal vez onírico, pues el propio Pablo no puede asegurar que haya estado de una manera física y corporal, y que ignora de qué manera ha estado.
En todo caso, se trataria de una VISITA breve y fugaz, pero una VISITA, en ningún caso para quedarse a vivir o a morar allí, ya que en el tercer cielo nunca jamás ha morado ni morará ningún ser humano.
La prueba es que después de esa experiencia, Pablo continuó viviendo como siempre en la tierra, y no en el tercer cielo. Por algún motivo Dios quiso que Pablo fuese testigo de la gloria del tercer cielo, pero nada más que para verlo y ser testigo.
Pablo no fué el único. El apóstol Juan en la revelación del Apocalipsis también describe muchas cosas extraordinarias y sobrenaturales que vió en el cielo, en la tierra, en el tiempo venidero, etc... pero igualmente era una visión, una especie de viaje espiritual. Juan tampoco se quedó a vivir en el tercer cielo después de sus visiones, sino que continuó viviendo en la Isla de Patmos.
También el profeta Enoc y otros personajes hicieron viajes sobrenaturales, siempre como visita y por algún motivo importante, pero nunca para quedarse a morar.
2ª corintios 5:1. No se dice aquí que nadie vaya a vivir en el cielo, sino que si faltase nuestro hogar la tierra, siempre quedaría el cielo; es una frase con sentido hipotético, pero la realidad es que la tierra no está deshecha ni desaparecida, sino que permanece real y en su sitio, como afirma el salmo 93:1.
Probablemente, y de todos modos, se esté refiriendo a la Ciudad Celestial o Nueva Jerusalen que está siendo preparada en el cielo para cuando baje a la tierra, y esa ciudad es material, ya que tiene oro, plata, piedras preciosas, muros, puertas, escaleras, árboles, etc.. Así que es una ciudad física y material para seres físicos y materiales.
En corintios 5:2. Lo dicho, las habitaciones o moradas celestiales son las de la Ciudad Santa, la Nueva Jerusalen, que los ángeles están preparando en el cielo, para ser llevada a la tierra, después del milenio. Esa ciudad es física y material y mide aproximadamente como francia y españa juntas, y será colocada encima de la actual Jerusalen. Nadie vivirá en esa ciudad hasta que no baje a la tierra después del milenio, y está destinada a los príncipes, es decir a los mártires cristianos principalmente; es una especie de urbanización de lujo.
En cuanto a ese paraíso que se cita, ahora mismo el único paraíso que hay es el que está en el cielo, ya que el Jardín de Edén fué quitado después de la transgresión, pero en el futuro el paraíso estará en la tierra, cuando el Padre y el Hijo moren en ella, después del milenio. Durante el Milenio solo morará el Hijo en la tierra, porque viene para reinar en la tierra durante los primeros mil años.
1ª pedro 1:4. No debemos hacer tesoros en la tierra sino en el cielo, ya que Dios está en el cielo, y el Reino de Dios está en el cielo, al menos por ahora; después del milenio el Dios Padre morará en la tierra, dentro de la ciudad santa la Nueva jerusalén. Nuestros tesoros y nuestra herencia se guardan en el cielo porque Dios y sus ángeles estan morando en el cielo y estarán allí hasta que termine el milenio.
Es fácil interpretarlo. Ten en cuenta que ningún ser humano ha vivido jamás en el cielo, ni vivirá tampoco en el futuro. Tan solo tenemos unos únicos testimonios de algunos privilegiados, como fueron Pablo y Juan, que pudieron visionar o presenciar de un modo sobrenatural las cosas maravillosas del cielo. Pero como dice Pablo las cosas del cielo no nos son dadas para conocer a nosotros, lo dice bien claro.
Si conoce a Tito Martínez en persona dele las gracias por que su doctrina bíblica es la mejor y ase despertar a la gente.
ResponderSuprimirLean a Tito Martínez busquen en Google, se iluminaran.
Nosotros estamos viviendo el infierno y el cielo pero me intriga pensar como seria la vida eterna ano morir jamas eso te hace valorar lo que es la vida ,este Mundo fuera mágico y fuéramos eternos si no existiera la maldad y no fuéramos controlados
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