lunes, 22 de agosto de 2011

El hombre preciso en el momento justo

Howard Carter y Lord Carnarvon, en 1923.

¿Qué habría pasado si Howard Carter, un acuarelista, aventurero, y buscavidas, no hubiera conocido a Lord Carnarvon? Pues que nunca hubiera tenido lugar el descubrimiento más famoso de todos los tiempos...

La ayuda financiera de un aristócrata inglés, el mecenas Lord Carnarvon, a Howard Carter, fue esencial para el descubrimiento mas sensacional del siglo XX, la tumba del Faraón Tutankhamon, en Egipto, en el año 1922.

George Edward Stanhope Molyneux Herbert, el 5º Conde de Carnarvon nació en el Castillo de Highclere, en Newbury, en la provincia de Berkshire, el 26 de junio de 1866.

Lord Carnarvon tenía ciertos gustos aventureros; era bien conocido por ser poseedor de caballos de carreras y como conductor imprudente de los primeros automóviles; era un entusiasta de la Egiptología, convirtiéndose en 1907 en el mecenas de Howard Carter para la excavación de tumbas reales en la necrópolis de Tebas.

Carnarvon y su esposa Lady Almina Wombwell en las carreras de Ascot, en 1921. En ese momento no sabía que al año siguiente su nombre iba a quedar involucrado en el mayor descubrimiento de la Historia.

Después de un tiempo de trabajos arqueológicos, y ante la falta de resultados, Carnarvon pensó en retirar la financiación del proyecto. Carter, que tenía un fuerte presentimiento, pidió a su mecenas una última semana más de financiacion. Primeramente un niño descubrió un escarabajo grabado en el suelo; entonces los hombres de Carter limpiaron la zona y ante su sorpresa descubrieron unos escalones que bajaban hacia el fabuloso tesoro.

Lord Carnarvon y Howard Carter en la Entrada de la tumba de Tutankhamon en 1922, reconociendo el alcance de su descubrimiento.

Es cierto que también podemos hacernos la pregunta al revés: ¿Qué habría pasado si Lord Carnarvon no hubiera podido contar con un tipo como Howard Carter? Y es que, efectivamente, en el descubrimiento del tesoro de Tutankhamon, ambos personajes fueron igual de necesarios y de importantes. Y después del descubrimiento, ambas partes salieron espléndidamente beneficiadas, económicamente, y también en cuanto a prestigio profesional, arqueológico y cultural. Todo un Exito.

Afortunadamente, ahora la humanidad tiene otro desafío extraordinario, y a la altura del siglo XXI: el descubrimiento de la Cueva de Hércules en el enclave milenario de Toledo, España. Este descubrimiento sin parangón, superior en importancia a la tumba de Tutankhamon en Egipto, requiere, al igual que en el caso de Lord Carnarvon, de la colaboración de un socio o sociedad altruista, para financiar los costes que conlleva este hallazgo histórico.

¿Quién será el mecenas Lord Carnarvon del descubrimiento de la Cueva de Hércules? ¿Acaso podría ser usted?...

El investigador hispano-alemán Alberto Canosa es el director de este programa de descubrimiento de la Cueva de Hércules. Si desea más información sobre este sensacional proyecto escriba a esta dirección:

contacto@xfiles.es

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